Al sol le cuesta levantar un frío que se agarra a la tierra. El viento se lleva al poco aire calmo y tibio que pudiese quedar el algún rincón.
Tengo la cabeza cargada. Me siento bombardeado por acontecimientos, planes, desafíos, decisiones... No me apetece salir y sentir al frío y al aire. Busco un calor y un resguardo que no encuentro.
Empecé a escribir estas líneas antes de que el invierno borrase de un plumazo cualquier atisbo de calor. Últimas semanas de dura inclemencia que empujan a buscar, ya no refugio, sino un nuevo horizonte. Segur aquí es la muerte, seca, fría, feroz
domingo, 18 de marzo de 2018
martes, 2 de enero de 2018
receta
Encárguese con antelación una buena pieza de egoismo. Calcúlese no menos de 200 gr por comensal. Haga que lo limpien de impuerezas, si no es posible encárguese Vd. de hacerlo. Una vez bien limpia póngase la pieza en un adobo que preparará de la siguiente manera:
Una vez preparado el adobo bañe la pieza y sumérjala, deje reposar en el adobo al menos un par de días antes de proceder a la preparación final.
Transcurrido el tiempo en el que la pieza ha estado adobándose retire el adobo y guárdelo para confeccionar posteriormente la salsa.
La víspera córtese con un cuchillo bien afilado la pieza a lo largo llegando hasta el centro.
Introduzcase en el corte, a modo de relleno, rayadura de impaciencia, tres o cuatro prejuicios bien maduros cortados a mitades y una tira magra de envidia.Una vez introducido el relleno cósase con bramante o hilo de cocina para evitar que el mismo pueda salirse. Reserve.
Preparación de la salsa:
Rehóguese en manteca rancia a fuego lento 2 broncas grandes cortadas en juliana, (en su defecto pueden servir discusiones si son de buen tamaño y de olor y color intensos), añada dos dientes de ironía picados, un par de raices de soberbia cortada en dados. Una vez hecho el sofrito añádase parte del adobo hasta cubrir y un par de vasos de mala leche. Deje reducir a fuego lento. Sal pimente en el momento de servir.
Precaliente el horno con suficiente antelación. Introduzca la pieza de egosismo en una fuente refractaria y riegue con el adobo sobrante tras haber preparado la salsa. Ase a fuego fuerte hasta que la pieza adquiera un intenso color tostado. El interior debe quedar poco hecho.
Guarnición.
Sírvase acompañado de silencios cocidos en su propio jugo y con la salsa preparada anteriormente.
Nota:
Es mejor utilizar ingredientes de calidad, y a tal fin conviene hacerse con ellos con tiempo suficiente pues no siempre es fácil encontrarlos en el momento de preparar la receta. Si empleamos ingredientes de mala calidad, o si se improvisan otros diferentes, el resultado final desmerecerá.
Adobo:
- Utilice 1/2 litro de vinagre por Kg de egoismo. El vianagre, preferentemente, procederá de vino rancio que tengamos en casa. Para prepararlo no tire el vino que esté picado, ni el sobrante de una botella. A fin de preparar este adobo guárdelo y presérvelo. Con el tiempo adquirirá el intenso aroma que se precisa para esta receta.
- Añada hojas secas de amor, de ilusión y de esperanza
- Agregue hojas frescas de resentimiento, de rencor y un manojo de reproches
- Incorpore un buen chorro de licor de egocéntrico
Transcurrido el tiempo en el que la pieza ha estado adobándose retire el adobo y guárdelo para confeccionar posteriormente la salsa.
La víspera córtese con un cuchillo bien afilado la pieza a lo largo llegando hasta el centro.
Introduzcase en el corte, a modo de relleno, rayadura de impaciencia, tres o cuatro prejuicios bien maduros cortados a mitades y una tira magra de envidia.Una vez introducido el relleno cósase con bramante o hilo de cocina para evitar que el mismo pueda salirse. Reserve.
Preparación de la salsa:
Rehóguese en manteca rancia a fuego lento 2 broncas grandes cortadas en juliana, (en su defecto pueden servir discusiones si son de buen tamaño y de olor y color intensos), añada dos dientes de ironía picados, un par de raices de soberbia cortada en dados. Una vez hecho el sofrito añádase parte del adobo hasta cubrir y un par de vasos de mala leche. Deje reducir a fuego lento. Sal pimente en el momento de servir.
Precaliente el horno con suficiente antelación. Introduzca la pieza de egosismo en una fuente refractaria y riegue con el adobo sobrante tras haber preparado la salsa. Ase a fuego fuerte hasta que la pieza adquiera un intenso color tostado. El interior debe quedar poco hecho.
Guarnición.
Sírvase acompañado de silencios cocidos en su propio jugo y con la salsa preparada anteriormente.
Nota:
Es mejor utilizar ingredientes de calidad, y a tal fin conviene hacerse con ellos con tiempo suficiente pues no siempre es fácil encontrarlos en el momento de preparar la receta. Si empleamos ingredientes de mala calidad, o si se improvisan otros diferentes, el resultado final desmerecerá.
sábado, 16 de diciembre de 2017
desnudo
He recibido la visita que esperaba, se ha asomado a este rincón tras mi insistencia. Después de una incómoda incertidumbre, de una impaciente espera he sabido que sus ojos se han paseado por estas... por estos esbozos, esbozos ¿de qué?
Me asaltan mil temores, mil dudas, mil recelos. Me siento avergonzado, expuesto, frágil... me siento desnudo... ¿Para quien y para qué escribo?
Y, sin embargo, deseaba con erótica excitación desprenderme de ropas, de velos... de apariencias. De las convenciones que día a día apagan, silencian, sepultan a un yo que se revela, que grita, que quiere lucir. Un desnudo no muestra nada que no quiera aquel que se desnuda. ¿Hasta dónde quiero yo desprenderme de mi piel, de mi voz, de mi tumba?
Mi soledad y mi fracaso, mis temores y mi debilidad se asoman en lo que escribo. Son mis sombras, las sombras que mi propio yo arroja sobre mi cuerpo, y lo muestran y lo ocultan a un tiempo. Le dibujan y le dan volumen, fondo, verdad.
Me asaltan mil temores, mil dudas, mil recelos. Me siento avergonzado, expuesto, frágil... me siento desnudo... ¿Para quien y para qué escribo?
Y, sin embargo, deseaba con erótica excitación desprenderme de ropas, de velos... de apariencias. De las convenciones que día a día apagan, silencian, sepultan a un yo que se revela, que grita, que quiere lucir. Un desnudo no muestra nada que no quiera aquel que se desnuda. ¿Hasta dónde quiero yo desprenderme de mi piel, de mi voz, de mi tumba?
Mi soledad y mi fracaso, mis temores y mi debilidad se asoman en lo que escribo. Son mis sombras, las sombras que mi propio yo arroja sobre mi cuerpo, y lo muestran y lo ocultan a un tiempo. Le dibujan y le dan volumen, fondo, verdad.
jueves, 14 de diciembre de 2017
una mirada
Espero impaciente una visita. En estas abarrotadas calles por las que circulan junto a mí muchedumbres me he cruzado con alguien que me ha dirigido abiertamente una mirada
La he invitado a entrar aquí, a que lea estos jirones de vida y me diga... si los entiende, si los siente, acaso si los reconoce. Y, no me engaño, si encuentra de alguna forma esa belleza que busco y que haría "de la necesidad virtud"
La perra no duerme, no descansa y busco refugio en estas calles por las que circulan auténticas jaurías de sombras inseparables de huidizas almas. Quizás, pienso, detrás de una mirada esquiva encuentre con quien compartir alguna jornada. Quizás tras tu mirada abierta haya una luz que disipe las sombras
Esa esperanza me anima a abrirte esta puerta, a que aciertes a desgranar la clave secreta en tus palabras
La he invitado a entrar aquí, a que lea estos jirones de vida y me diga... si los entiende, si los siente, acaso si los reconoce. Y, no me engaño, si encuentra de alguna forma esa belleza que busco y que haría "de la necesidad virtud"
La perra no duerme, no descansa y busco refugio en estas calles por las que circulan auténticas jaurías de sombras inseparables de huidizas almas. Quizás, pienso, detrás de una mirada esquiva encuentre con quien compartir alguna jornada. Quizás tras tu mirada abierta haya una luz que disipe las sombras
Esa esperanza me anima a abrirte esta puerta, a que aciertes a desgranar la clave secreta en tus palabras
miércoles, 29 de noviembre de 2017
escribo por...
¿No debería estar escribiendo sobre "big data", o inteligencia artificial, o...?. ¿No debería intentar despertar el interés de algún posible lector?, ¿ser referencia?... ¿Por qué escribo?
Me obligo a hablar de mi silencio y supongo que tiene un efecto sanador... escribo, hablo, del mudo dolor.
Me proponía, eso decía, crear belleza con la palabra, describir con palabras la belleza, la belleza invisible con la que está hecha la vida.
Tengo la esperanza oculta de que alguien me lea y me comprenda. Ya no estaré solo y entonces, confío, sí se hará visible para ambos
Me obligo a hablar de mi silencio y supongo que tiene un efecto sanador... escribo, hablo, del mudo dolor.
Me proponía, eso decía, crear belleza con la palabra, describir con palabras la belleza, la belleza invisible con la que está hecha la vida.
Tengo la esperanza oculta de que alguien me lea y me comprenda. Ya no estaré solo y entonces, confío, sí se hará visible para ambos
el sol calienta
Otro viaje a París, otra espléndida mañana de paseo esperanzado.
Me llegan fuerzas, ilusión y ánimo Hay tanto que leer, que aprender, que hacer... hay tanto que ser. Me determino y me conjuro a no dejarme arrollar por la vulgar ola del fatalismo necio.
La sombra se aleja, se diluye en el mismo sol que la hacía fuerte y negra.
Llevo andando sólo mucho tiempo, pero ¿quien puede acompañarme sin desviarse de su propio camino?. En algún tramo coincidimos, y que alegría se siente al compartir jornadas y metas, confidencias y calor.
Me llegan fuerzas, ilusión y ánimo Hay tanto que leer, que aprender, que hacer... hay tanto que ser. Me determino y me conjuro a no dejarme arrollar por la vulgar ola del fatalismo necio.
La sombra se aleja, se diluye en el mismo sol que la hacía fuerte y negra.
Llevo andando sólo mucho tiempo, pero ¿quien puede acompañarme sin desviarse de su propio camino?. En algún tramo coincidimos, y que alegría se siente al compartir jornadas y metas, confidencias y calor.
lunes, 20 de noviembre de 2017
soledad
Una perra me persigue. Oigo su aliento, ansioso y frío, continuamente. Acomoda su paso al mío, haciéndose una sombra que me acompaña.
La mañana ha sido espléndida. El cielo azul, el sol radiante calentaba. Bajo mis pisadas crujían los guijarros, mis pasos firmes confirmaban el camino entre jaras y encinas. He seguido pese al cansancio hasta el final del sendero.
El áspero jadeo no ha dejado de seguirme. Pese a la luz, al sol, pese al cielo azul. No huye de la gente con la que me cruzo. En las noches, ya frías, se acerca más, se la siente más, se atreve a más. Su vacío lame mi alma y mi cuerpo, y me estremezco.
La mañana ha sido espléndida. El cielo azul, el sol radiante calentaba. Bajo mis pisadas crujían los guijarros, mis pasos firmes confirmaban el camino entre jaras y encinas. He seguido pese al cansancio hasta el final del sendero.
El áspero jadeo no ha dejado de seguirme. Pese a la luz, al sol, pese al cielo azul. No huye de la gente con la que me cruzo. En las noches, ya frías, se acerca más, se la siente más, se atreve a más. Su vacío lame mi alma y mi cuerpo, y me estremezco.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)